En el barrio destacan estilos de la época como el Neoclásico y el Renacentista, que conviven y relacionan en armonía con formas góticas, románticas y bauhaus, entre otras.
Dentro de la irregularidad del trazado, la arquitectura se envuelve en una euforia de elementos que componen una fachada de proporción unitaria y armónica. La fachada continua es el elemento que va guiando dentro de este trazado irregular, haciendo de éste algo fluido, donde el paso de un espacio a otro no se marca mediante un cambio brusco sino que se entiende como un recorrido.
De este modo, la fachada aparece jugando con sus elementos distinguiendo e identificando cada una de sus partes y haciendo de la variedad una armonía, donde no hay estilo, sino una manera de hacer calle. Así es como el quiebre, la esquina y la calle curva, se dan de tal modo que el espacio se va descubriendo controladamente, cortando la perspectiva y generando un trazado irregular de gran riqueza espacial.
Su forma irregular, sus fachadas cargadas de ricos detalles, sus ventanas y balcones, sus esquinas y accesos, sus texturas siempre en cambio, crean un interesante juego de luz y sombra, no sólo en la plazoleta sino también en las callejuelas que las circundan.
Los adoquines se ordenan y agrupan a lo largo de las calles, marcando con su forma los límites y ritmos del recorrido hasta llegar a la plaza, donde cubre totalmente el espacio en formas ondulantes y suaves, quizás como una propagación de las ondas de la pileta.
La Plaza, generada por la intersección perpendicular de los pasajes, es el espacio donde el barrio trasciende como tal: es el espacio abierto a la comunidad, donde el barrio se hace manifiesto.
Los espacios poseen una proporción a escala humana, en contraposición al espacio abierto dispuesto en las ciudades coloniales. Este es el caso de la plazoleta “Libertad de Prensa”, que siendo el “espacio abierto” del barrio, mantiene proporciones íntimas y equilibradas, ligadas al concepto de interioridad y privacidad que tiene el barrio.
Esta interioridad de la plazoleta está magníficamente lograda por sus conducentes, estrechos y sinuosos pasajes, que van cortando la perspectiva hasta desembocar en un espacio abierto pero controlado y descubrir la plazoleta “Libertad de Prensa”, ex Du Pont.
En definitiva, la arquitectura del Barrio Concha y Toro está subordinada al trazado y al inquebrantable respeto del espacio urbano, donde cada vivienda es parte de un todo y no cada casa un elemento aislado.
Construcciones relevantes del barrio.
● El Teatro Carrera, ubicado sobre la avenida Libertador Bernardo O’Higgins entre las calles Maturana y Concha y Toro, guarda un pasado inconmensurable debido a que fue el primer teatro de cine sonoro en Chile.
Data de 1926 y se ubicó en lo que fuera los jardines del Palacio Concha-Cazotte, lugar donde don Aurelio Valenzuela Basterrica encargó su realización a los arquitectos Gustavo Monckeberg y José Aracena.
El resultado de esta edificación fue una obra neoclásica de cuatro pisos de concreto armado con escaleras imperiales que guarda elementos del romanticismo, expresionismo y barroco francés.
Esta edificación es uno de los íconos más importantes y representativos del Barrio Concha y Toro. Por ello, fue nombrado Monumento Histórico por Decreto Nº 487 del 29/09/1989, del ministerio de Educación.
Junto a lo anterior, en 1993 se planteó por parte de la Corporación para el Desarrollo y la Municipalidad de Santiago, la posibilidad de convertirlo en centro de eventos, gestión que se realizaría con la participación de universidades e institutos del sector, a cambio de poder realizar en él acciones de los mismos centros de estudios. También se pensó en la posibilidad de vincularlo con el Teatro Municipal y poder efectuar actividades que no pudiese absorber este último.
Sin embargo, a la fecha nada de esto ha logrado concretarse y lo cierto es que el Teatro Carrera hoy en día es utilizado para comercio y almacenaje de mercancías.
● En la esquina de la Alameda y Cumming se levanta el Templo de la Gratitud Nacional, construido en el mismo emplazamiento de la antigua iglesia mercedaria. Fue inaugurado en mayo de 1883, junto con el mausoleo encargado de guardar los restos de los héroes de la Guerra del Pacífico. Desde 1981 este templo, sus escuelas y talleres, son sede de la Congregación Salesiana en Chile.
● En el lado oriente de Cumming existen dos edificaciones de rasgos neoclásicos. Allí funcionó el Liceo de Aplicación adscrito al Instituto Pedagógico, construido en la esquina de Alameda y Cumming entre los años 1887-1889, que posteriormente fue trasladado a la Avenida José Pedro Alessandri.
● El Palacio Concha-Cazotte (ex Díaz Gana) se origina gracias a don José Díaz Gana, dueño del mineral de plata más grande de la época, quien ordena en 1872 el diseño de un palacio al alemán Teodoro Burchard, radicado en Valparaíso desde 1855 y máximo exponente del estilo neogótico en Chile.
A pesar de sus inclinaciones artísticas, Burchard crea, en 3.500 metros cuadrados, el faustuoso Palacio Díaz-Gana (posteriormente llamado Palacio Concha-Cazotte) de estilo romanticista y como una recreación morisca, con elementos bizantinos e islámicos.
La construcción tardó tres años, pero su original dueño no alcanzó a disfrutarla. Los nuevos dueños, don Enrique Concha y Toro y su esposa doña Teresa Cazotte dieron origen al rebautizado nombre del palacio: Concha-Cazotte, que por más de cuarenta años vio acontecer la vida social de Santiago.
Tras la muerte de ambos cónyuges, el Palacio Concha-Cazotte es demolido en 1833, por orden de los hijos. En sus terrenos se establece la última etapa de construcción del barrio, levantando 14 viviendas más modestas de estilo bauhaus.
Arquitectos
En el trazado del barrio, no hay constancia de la participación directa de un arquitecto. Sin embargo, se estima que este trazado pudo haber sido definido directamente por doña Teresa Cazotte de Concha y Toro. A pesar de ello, se ha podido constatar en terreno la participación de los siguientes arquitectos en el diseño de las edificaciones existentes:
Machicao & Bianchi
Alberto Alamos
Smith Solar
Siegel
Larraín Bravo
González Cortés
Valdivieso & De la Cruz
Carlos Sotomayor
Gustavo Monckeberg
José Aracena
(Los textos del Barrio Concha y Toro han sido extraídos, en parte, del Archivo de la Arquitectura Chilena y la Biblioteca, pertenecientes a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile).